Donde un abrazo es un lujo, y una cama no es una opción.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Opiniones

Algunas opiniones adicionales sobre el sistema de Refugios en nuestro país...











¿Cuestión de género?

En referencia a la hipótesis de que existen más indigentes de género masculino que de género femenino, quiero compartir una investigación analizada por la CNN de México donde se explica porqué los hombres tienen una tendencia mayor que las mujeres a convertirse en alcohólicos. 

Si bien el alcoholismo no es el único causante de la indigencia, sí podemos afirmar que es una característica que afecta a la mayoría (sin más, al 100% de los casos analizados por este blog).

Por eso, tal vez esta explicación nos sea útil para entender una de las variables que puede hacer a la diferencia de género en la indigencia.


CNN México investiga:


El alcoholismo también es cuestión de género. La dopamina que se libera en el cerebro después de consumir alcohol podría contribuir al desarrollo de la adicción a esta sustancia, y explicar porqué hay más hombres alcohólicos que mujeres, según un estudio publicado en el diario Biological Psychiatry.

Para este estudio, fueron analizados 21 pacientes, hombres y mujeres, entre 21 y 27 años de edad, durante dos días. Los participantes eran "bebedores sociales" con una tolerancia al alcohol establecida. La mitad de ellos recibió una bebida que contenía el equivalente a tres medidas de vodka, y el resto recibió placebo.

Las bebidas se ajustaron a las distintas estaturas y pesos de los participantes para que todos recibieran una cantidad comparable de alcohol. Nadie sabía lo que estaba bebiendo y los grupos fueron alternados el segundo día de estudio.

Posteriormente, cada participante fue sometido a una tomografía por emisión de positrones, partículas con descarga eléctrica opuesta, para medir cuánta dopamina se había liberado en su cerebro después de tomar alcohol.

"Cuando un universitario joven bebe alcohol, está produciendo dopamina en el cerebro, sobre todo en la región asociada a las sensaciones de placer y recompensa", explicó la doctora Nina Urban, profesora asistente de Psiquiatría en la Universidad de Columbia, y coautora de estudio.

El estudio descubrió que los hombres liberan mayor cantidad de dopamina al beber alcohol que las mujeres.

El estudio también descubrió que la mayor parte de la dopamina liberada se concentró en una zona del cerebro conocida como de estriado ventral, la cual involucra los comportamientos de recompensa y suele estar implicada en el desarrollo de adicciones.

Esto hizo que los investigadores llegaran a la conclusión de que, en el cerebro masculino, beber alcohol libera una mayor cantidad de dopamina, lo que hace que los hombres asocien el alcohol con el placer y recompensas positivas.

"No podemos decir que todos los hombres se volverán adictos, pero sí sabemos que la incidencia de alcoholismo es mayor entre hombres que entre mujeres", dijo la doctora Anissa Abi-Dargham, autora del estudio La dopamina puede estar relacionada a la propensión de desarrollar una adicción.

Los investigadores también descubrieron que cuando beber alcohol se vuelve un hábito, la dopamina ya no se libera en el cerebro con la misma magnitud. Esto sugiere que cuando una persona se vuelve alcohólica por completo, se siente obligada a continuar con su comportamiento compulsivo, según los investigadores.

"La dopamina es importante al principio", explicó la Dra. Abi-Dargham, pero una vez que alguien se vuelve adicto, "la misma cantidad de alcohol es menos gratificante, aunque se mantenga la necesidad compulsiva de consumo".


Sí, se puede


Para cambiar, se necesita ayuda. 

Ellos la están pidiendo, otros no tienen esa oportunidad.

Tratemos de acercarnos, podemos hacer la diferencia.

¿Qué pasaría si estuviéramos nosotros en su lugar?







Depresión

Si investigamos un poco a nivel regional, nos daremos cuenta que las variables son las mismas.

Según El Informador de México: 

Consumir algún tipo de drogas, pero sobre todo el alcoholismo, son antecedentes de la mayoría de los indigentes que ahora hay en la ciudad, lo que les puede ocasionar problemas sociales, mentales y emocionales, opinó el doctor en Ciencias Sociales por el Instituto Universitario de Pesquisas do Río de Janeiruo (IUPERJ), Ricardo Fletes. 

El Instituto Jalisciense de Asistencia Social (IJAS) dio a conocer por medio de Transparencia que de casi 19 mil indigentes que fueron atendidos en la Unidad Asistencial para Personas Indigentes (UAPI), nueve de cada 10 tiene alguna patología del orden mental. 

El experto explicó que el principal padecimiento mental que tienen es la depresión, que está presente en la mayoría de ellos: "el sentirse rechazados los lleva a una depresión fuerte que los lleva a abandonarse. Ya no les importa, ya no tienen nada sentido para ellos. También tienen problemas de Alzheimer que se agravan rápidamente, problemas de confusión mental como esquizofrenia, paranoia". 

El también psicólogo por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, habló de que alejarse de la familia muchas veces los orilla a que salgan de su casa y sufran trastornos mentales. 

"Por un lado el abandono de parte de familiares es lo que los lleva a la indigencia, luego la deficiente nutrición, la falta de estímulos y de vinculación afectiva con otras personas los va deteriorando mentalmente, se convierte en una combinación peligrosa llevándolos al deterioro físico y mental. Muchos de ellos andan ahí pidiendo porque no quieren depender del familiar y prefieren pedirle a otra gente que pedirle a la misma familia".

En esta línea, volvemos a una variable fundamental: 
la depresión.


¿Qué es la depresión?

Depresiónsíndrome caracterizado por una tristeza profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas, a veces con trastornos neurovegetativos.

"Cuando el estado de ánimo de un individuo en un determinado momento de su vida sufre sentimientos severos y prolongados de tristeza o síntomas relacionados que afectan a su capacidad para relacionarse con otros, trabajar o afrontar el día, la tristeza se convierte en una enfermedad, que se conoce como depresión". (http://www.dmedicina.com)

La depresión tiene "consecuencias como ansiedad, abatimiento, pérdida del sueño, del apetito, y falta de interés en realizar actividades. Si la enfermedad no es tratada correctamente, puede incluso provocar deseos de suicidio.

Otra de las graves consecuencias de la depresión es el alejamiento progresivo de la familia y los amigos. nos lleva a sentirnos inútiles y sin esperanza". (http://planetaneutro.blogspot.com)


Todos nos hemos sentido así alguna vez, ¿o no?

¿Y si no fue solo una vez? ¿Y si fueran más?

¿Qué pasa cuando no sabemos cómo dominar una situación que nos desborda?






domingo, 21 de diciembre de 2014

Padecen de alguna adicción...


En referencia al post donde expongo algunos pensamientos personales, quiero compartir algunas reflexiones en línea con la observación de que todos padecen de alguna adicción.



¿Cuáles son las variables que inciden en el desarrollo de una adicción?
"Los factores de personalidad juegan un rol en el desarrollo de la adicción, teniendo en cuenta que algunas características de la personalidad, tales como la baja tolerancia a la frustración y la dificultad para lidiar con los sentimientos propios, son factores que facilitan la aparición del desorden adictivo; ningún estudio ha podido ser conclusivo en la existencia de una "personalidad adictiva". Y la experiencia clínica demuestra que existen adictos con diversos tipos de personalidad. 

Acerca de los factores familiares, se acepta que la familia adictiva posee por regla general la marca de la adicción en su dinámica, generándose patrones disfuncionales de interacción que van formando al niño de manera que lo predisponen al desarrollo de las adicciones, y dificulta la intervención constructiva de la familia una vez instalado el desorden, eliminando la posibilidad de que la familia sea un factor preventivo o contentivo para la aparición de estos desórdenes en sus miembros". (http://www.adicciones.org/)

Así pues, podemos identificar como posibles causantes de una adicción, tres factores:


- Baja tolerancia a la frustración
- Dificultad para lidiar con los sentimientos propios
- Entorno familiar


El entorno familiar es una variable que no puede modificarse. La persona puede eventualmente cambiar de entorno, pero lo importante es la crianza y los primeros años de vida, y eso no cambiará.
"La educación representa el principal eje del desarrollo humano. Cuando esta inicia en las edades tempranas, mayores son  las posibilidades de lograr un desarrollo más equitativo y pleno de los infantes y de sus cualidades futuras. Las neurociencias resaltan que en los primeros años de vida del ser humano ocurre el mayor desarrollo del cerebro;  son en estos años en que se adquieren las habilidades para pensar, aprender y razonar.  Está científicamente comprobado que el mayor impacto sobre la salud, el aprendizaje y el comportamiento futuro de una persona reposa  en los primeros años de vida". (http://letras-uruguay.espaciolatino.com/)

Respecto a la baja tolerancia a la frustración (fracaso de una esperanza o deseo) y la dificultad para lidiar con los sentimientos propios, se entiende que esto se traduce en ira, enojo, tristeza y eventualmente depresión. Estos sentimientos solo pueden ser controlados si se tiene las herramientas necesarias para hacerlo. Intentar manejarlo solo es complicado, pero no siempre se cuenta con la ayuda necesaria.

Es fundamental un entorno saludable que pueda orientar a la persona a buscar ayuda para poder tratar dichos sentimientos que solo se traducirán en destrucción propia.

Lamentablemente, en el mundo de hoy el alcohol y las drogas se encuentran a la vuelta de la esquina, y son la alternativa más accesible para eliminar las angustias; el problema es que la eliminación es momentánea, no es para siempre.




Referencias:
http://letras-uruguay.espaciolatino.com/
http://www.adicciones.org/
http://www.wordreference.com/

Etimología






Pensando...


Entiendo que cinco entrevistas no son prueba suficiente como para realizar observaciones y tomarlas como empíricas. No obstante, quiero mencionar tres variables que me han llamado poderosamente la atención y quiero compartir.

En esta línea, he notado que la mayoría:



* Son hombres

Por algún motivo, la gran mayoría de las personas que viven en situación de calle son hombres.

No lo he estudiando, ni tengo números que me respalden, pero me remito a las pruebas, y eso lo podemos comprobar todos al caminar por Montevideo.

¿Tendrá algo que ver con la maternidad? ¿Será un factor vinculado a la genética?



* Padecen de alguna adicción

¿Qué sucedió primero, el huevo o la gallina? ¿Recuerdan aquella eterna incógnita? 

Algunos casos me generan esa duda: ¿Qué sucedió primero, la adicción o la indigencia?

Las historias de vida que pude conocer hasta ahora, me han demostrado que existe un denominador común: un momento que les marcó la vida, un antes y un después. Divorcio, infidelidad, muerte, suicidio; sucesos dramáticos que fueron un empujón al vacío.

Todos tenemos problemas, todos tenemos dolores, pero no todos juzgamos con la misma subjetividad. Me he encontrado en reiteradas ocasiones teniendo esta discusión, personas cuyos argumentos son del tipo "yo también tengo problemas y no me excuso tomando". Lo entiendo, pero mi pregunta es: ¿cómo podes condenar el proceso de otra persona desde tus zapatos? ¿Cómo nos atrevemos a dictar sentencia sobre una vida que no es la nuestra, vivida desde una subjetividad que no es la nuestra?

Creo que es más fácil mirarlo de afuera. Al emitir un juicio y condenar, nos damos derecho a no involucrarnos, nos liberamos de la culpa de no ayudar, pues el otro "no lo merece": "está así porque quiere"... ¿cuántas veces lo escucharon? ¿realmente piensan que una persona puede "estar así porque quiere"?

Juzgar parece ser una característica inherente al ser humano. Quiero creer que lo que hay detrás de eso es miedo. Ese sentimiento crónico encubierto, que nos limita de tantas maneras.

Las adicciones son una puerta de salida al dolor, significan olvidarse de todo y estar bien por un rato. Cuando nuestra atención está en tomar, o drogarnos, no está en lo que nos pasa y lo mal que nos sentimos.

Además, como decía Machado: "si estoy en la calle, algo tengo que hacer". El hecho de que se encuentren en la calle, sin una responsabilidad determinada que les exija el cumplimiento de un horario y/o tareas, no ayuda. El ocio es un arma de doble filo; nos puede ayudar a estar tranquilos y conectarnos con nosotros mismos, pero cuando sucede en exceso, se vuelve contraproducente para la salud.

Las metas y las responsabilidades, organizan y estimulan la vida; le dan un motivo. Además, generan autoestima y confianza en uno mismo. Son necesarias.

Quiero destacar que, por algún motivo, los casos con los que me he interiorizado, son casos de adicción al alcohol. Me inclinaría a pensar que esto tiene que ver con la diferencia en los efectos de las distintas drogas. El alcohol lleva a la persona a un lugar melancólico, y de conexión con los sentimientos; no lo aísla de la sociedad, todo lo contrario. La droga, en cambio, lo posiciona en un lugar más eufórico y/o violento. De manera que difícilmente un drogadicto pueda llevar una vida social estable, sedentaria y tranquila.



* No están de acuerdo con el funcionamiento de los Refugios en nuestro país

De las variables, es la que más me preocupa.

Según la RAE, un Refugio es un lugar de asilo, acogida o amparo; una hermandad dedicada al servicio y socorro de los pobres. Dista un poco de la realidad uruguaya, ¿verdad?

Claramente el sistema de Refugios en Uruguay no está funcionando de manera eficiente. Deberían ser centros de ayuda, que posibiliten la reinsersión social y laboral de personas en situación de calle; deberían brindar herramientas, y no obstáculos.

Un techo y comida son necesidades básicas, y están provistas por los centros; pero no se trata simplemente de eso, y la complejidad de la situación quedó a la vista.  

La convivencia ya es complicada para personas que voluntariamente deciden compartir un hogar, imagínense para aquellos que se ven obligados a hacerlo, y de a 50. Es lo que hay, y está bien; no es viable darle una casa a cada indigente, lo sé. Lo que sí pienso, es que debe existir una fuerte y clara organización que facilite la convivencia y estimule la auto-superación y el apoyo mutuo.

Son personas acostumbradas a un estilo de vida de calle, desconfianza, independencia, violencia, drogas. Tal vez dividir el proceso en diferentes etapas, de forma de que sea un cambio paulatino, un proceso, y no algo que les exija un cambio radical. De esta manera, la ayuda estaría más personalizada y por tanto sería más efectiva. 

En esta línea, unir a una persona que está haciendo cambios en su vida y se está recuperando de una adicción, con una persona borracha, solo desestimulará su proceso. 



Investigaré sobre estos puntos en los siguientes posts.


sábado, 20 de diciembre de 2014

Carlos



Yo quedé huérfano a los 6 años, sin padre ni madre. No tengo familia, no tengo padres, no tengo nada. Yo soy solo, en el mundo y contra el mundo.

Estuve en el liceo, estudié, y eso me ayudo. Pero las sapiencias de la calle no te las da el estudio, ni un buen pasar, ni una camita. Vos tenes cama, no te falta nada; es difícil. 

¿Por qué dejaste el estudio?

Por diferentes motivos; el encierro. Estaba en un Hogar en el Prado, y ahí tuve la posibilidad de un estudio primario y básico, pero me mandé unas cagaditas. Me fui, no aguantaba el encierro.

¿Qué me importan las letras a mí? Las letras las hago yo.

Hice cuarto año de liceo, y después empecé a caer en esto.

Eras chico…

No, no era chico, era adolescente. Ahí empezó la caída.

Tomaba alcohol, pero eso no me colmaba, buscaba algo más fuerte. Empecé verdaderamente con el alcohol en el 93’, cuando estaba en la Casa del Emigrante, en la Ciudad Vieja. Una casa de peruanos en frente del Columbia Palace Hotel. Momentos difíciles…

Cambiaba la limpieza por quedarme ahí: por la comida y por la cama, hacía el trabajo.

Dios me perdone, pero los peruanos eran tremendos, se dormían adentro de las cloacas, en el piso. Yo les decía, “dale vo, que tengo que limpiar”, y ni se movían.

La comida nunca la vi, y la cama, más sucia... y los peruanos durmiendo siempre adentro de la cloaca. ¡Para! Limpiarle el baño al peruano, levantarlo y sacarlo para afuera… no.

Y a partir de ahí caí. Vos necesitas masticar, el cuerpo lo pide. No tenía para comer, lo único que tenía era el techo. Había tremenda entrada, patio y una claraboya que no tenía ni vidrio. Cada vez que llovía se inundaba aquello, y yo a los lampazos.

¿Después de ahí qué hiciste?

Arranqué para donde están las posibilidades para comer. Por lo menos estar en paz, está muy contaminada esa parte.

Machado acota: no es vida la nuestra Victoria, es muy desgraciada.

Todavía está la esperanza, que tal vez algún día… vuelva a ser un pibe de 20 años.

¿Fuiste a algún refugio?

Sí, Barrios Amorín entre Colonia y Yaguarón.

¿Queres que te diga una cosa? Me cuesta adaptarme al refugio. Tenes que aguantar muchas cabezas, drogas, drogadictos… ojo, yo no tengo nada contra nadie, pero se arman locuras, se ponen medio locos. Yo, a mi manera, estoy tranquilo. No quisiera estar así, ¿a qué ser humano, medio racional, le gusta estar así? No está bueno. Tengo la convicción de que algún día voy a salir.

Supuestamente en los futuros gobiernos los asentamientos van a desaparecer. ¿A cuánta gente le vas a cambiar la mente?  Gente acostumbrada a vivir décadas, generaciones así…

Es porque te gusta la calle, lamentablemente te acostumbras. ¿Qué voy a hacer? ¿Abrir una casa, meterme para adentro?  No es fácil salir de esta situación.

Lo que pesa es el trabajo de uno; la verdadera verdad, ¿estoy presentable?

Casi me ahogué una vez, perdí la dentadura, la postiza: ¿voy a ir así a pedir trabajo? Te miran en todos lados.

Son puntos que uno tiene claro, yo los tengo claros, no necesito ser muy inteligente.

¿En los refugios no los ayudan a encontrar trabajo?

¿Sabes cuál es el tema? Está muy saturado el sistema. Vas a la puerta de entrada y hay 500: “no hay más lugar, eh!”, y te vas.
¿Producto bruto interno? Producto bruto externo sí, se exporta, se exporta, vacas para todos. Hay que ser calculador en la vida.

Machado comenta: a él le gusta estar solo.

Me sobran los dedos para contar la gente con la que yo puedo hablar. Tenemos las mismas décadas de sufrimiento (en referencia a Otero y Machado); eso está bien guardadito acá (se señala el corazón).

Buena onda… eso es importante.  A veces te paras solo con el árbol y decís “hola”.

¿Sabes qué considero esto? Esto lo considero una familia.

Machado acota: lógico, es que somos una familia. Una conversación tan linda como la que hubo hoy. Uno se desahoga un poco también. Hablando con una persona, te sentís mejor.


¡Optimismo, optimismo, no pesimismo! No importa el nivel económico, no importa el nivel social, importa la gente. Cuesta a veces hacerse querer, porque las heridas son fuertes...


jueves, 20 de noviembre de 2014

Machado



¿Tenes hijos?

Sí, dos varones. Están por allá por Misiones. Vienen a fin de año. Pero cuando ellos están por venir, yo ya sé, entonces me arreglo.

(Un auto estacionado se dispone a retirarse. 
Carlos, quien estaba oficiando de cuidador, 
se acerca al vehículo. Mientras se aleja, 
Machado le grita: ¡No le aflojes a estos viejos, eh!)

Es como todo Victoria, la calle es tremenda para nosotros. Yo también tengo un montón de problemas, como te estaba contando Raúl, que es una excelente persona. Es bravo la calle. Yo ahora salí de un Refugio porque me echaron.

¿Por qué?

Por el chupe. No dejan tomar ahí, es una ley: ley seca. Si entro yo mamado, vos mamada, él mamado, se te va para la mierda todo. 

Yo hacía 11 meses que estaba ahí. El equipo, excelente personas, no tengo nada para decir; cuando uno se porta mal, se porta mal, no puedo decir nada.

Yo estuve en Minas y Paysandú. Después cambiaron y se fue para Maldonado y Convención, seguimos. El equipo buenísimo, pero yo iba medio tocado.

¿Los ayudan de alguna manera para que dejen de tomar?

La ayuda no es algo así como muy lindo, es alguna cosita que te dicen ellos. 

La ayuda que te dan, es que te mandan a Alcohólicos Anónimos (AA). Te dan una tirilla cuando vas, pero llega un momento que si vas con la tirilla, pero vas en pedo, estamos en lo mismo que no llevar nada. Eso es lo que pasa.

Cuando me echaron del Refugio ya me fui para la calle, a AA no fui más, no voy más. Si estoy en la calle, algo tengo que hacer. No fumo. Dejar de tomar no dejo; con la edad que tengo…

Pero sos joven todavía…

Sí, razón tenes. 

Yo vivía en Pando, tenía una vivienda allá con una compañera. Mi compañera se mató, en el arroyo de Pando. Se tiró ahí, hace un año y poco. Entonces yo…

Yo trabajaba bien, si tengo que trabajar trabajo. De construcción sé algo. Y bueno, me enfermé y metía boliche todas las noches. Yo trabajaba bien, trabajaba en la construcción por mi cuenta.

Ahí me enloquecí, y llegó un momento que bueno… ¿viste cómo pasan las cosas?

Vos tenes una fuerza muy linda porque estudias a la gente.

Y bueno, me enloquecí y agarré para el chupe. Después unos compañeros me llevaron para el Refugio. De ese, pasé a otro lado. 

Loco no, no estaba loco, yo comprendo todo. Pero yo siempre pensando en mi compañera, que se había matado...

No levanté nada, lo único, fui cuando la estaban velando. Levanté una muda de ropa que tenía, y dije: “bueno, el barba me va a ayudar”. Y así fue, me largué por la calle. Y tengo muchas amistades muy buenas, como los que están presentes.

Primero estuve en un refugio, 11 meses. Después, me echaron a la mierda: “Machado, pa la calle”. 

Ah, antes de eso estuve 4 meses en la calle con un amigo. Me daba para adelante el loco: “Vo, viejo, no te entregués vos, no te vayas a matar”. Porque yo le dije “yo me tiro en el Río, total, qué me va la vida a mí, yo no tengo nada para perder”. 

Perdí un montón de cosas, un reloj, anillos, las cosas que dejé. Bueno, pero eso lo dejamos de lado. No me olvido de él, me ayudó un montón.


Después me llevaron para la puerta de entrada del Refugio, y me quedé ahí. Lo que pasa es que, bueno, si caes con una botella abajo del brazo… Si yo caigo a tu rancho con eso vos vas a decir “Che, estás haciendo las cosas mal”.


Raúl Otero

Esta vez, calle Gonzalo Ramírez, esquina Emilio Frugoni.

Sábado 15 de noviembre, tarde soleada. Raúl está sentado conversando con Machado y Carlos. Les pedimos permiso, y amablemente nos invitan a unirnos a la conversación.




Yo trabajé en la Prefectura. Me mataron un compañero ahí, casi en frente mío. Y vinieron y le dieron a la señora una bandera. Entonces, le dije al Comandante: “¿Con esto pagan la vida de un ser humano ustedes?” 

Si no me dan la baja ahora, yo me escapo, y sé por dónde irme. Las cosas como son, Uds. me enseñaron, Uds. me van a comprender”. 

¿Cómo le van a dar una bandera a una mujer que tiene una criatura de 1 mes y le mataron al marido?

¿Cómo fue?

Hubo una fiesta, el 24 de diciembre. Se armó relajo.

¿Cuánto tiempo trabajaste en prefectura?

2 años. Entré con 20, 21 años. Hasta que me mataron a mi compañero me gustaba trabajar en Prefectura. Me enojé con mi Comandante; demoraron 8 meses en darme la baja. ¿Cómo le van a dar a una familia que tiene un bebé y matan al marido, una banderita?

De ahí me fui a trabajar con los barcos, comencé a navegar en un barco de pesca. Me gustó el mar, me encantan los barcos, me encanta el agua. 

Trabajé con barcos uruguayos y fue la peor decepción que me llevé; por el compañerismo. Un día me llama un gerente a ver si quería trabajar en un barco español: sí. Después también trabajé en un barco Coreano. Hablábamos en inglés, yo sabía hablar inglés. Buena gente.

Hay una cosa que me enseñaron: de acuerdo a la conducta tuya, la conducta de los demás. Lo que pasa es que hay gente que es media de pelea, no es fácil.

Con decirte que vinieron a mi casa a hacer un asado cuando los gemelos tenían 8 meses… ¡no podían creer que tuviera gemelos! 

¿Sos del barrio?

62 años, soy nacido y criado en la calle Yaro. Le vendí la casa al Frigo, yo tenía casa con cantina, parrilla, con todo.

¿Tenes hijos?

Tengo 7 hijos; 3 nenas y 4 varones, dos de ellos son gemelos, iguales, idénticos. Uno está en Argentina y el otro vive en el Cerro. 

¿Los ves cada tanto?

Ya no trato, ya sé que no me puedo acercar. El que vive en Argentina es el único que me viene a ver, es el que más se preocupa: Sebastián. Consiguió un trabajo y se fue. Hace música de percusión, tiene todos los instrumentos: tumbadora, bongó, batería. Y le enseña a la gente a tocar.

Él viene, me va a buscar. Para mí es una satisfacción. Pero, igual, no me gustaría que me vieran así.

Estuve 39 años casado, me separé hace 4. Te voy a decir más, aunque te parezca mentira, la sigo queriendo.

¿Es la mamá de tus 7 hijos?

Sí. Casado por registro civil y por Iglesia.

¿Y qué pasó?

No sé qué le pasó… hasta ahora no me convenzo. Me separé hace 4 años, pero todavía lo sentís. Ella sabe que estoy en la calle.

¿Y ella dónde vive?

Yo le compré la casa en el Cerro cuando vendí acá. Le quedaban 6 cuotas para pagar; yo tenía plata en el banco, fui y retiré todo para pagar. Pero, no valoraron nada.

¿Vive con tus hijos? 

Con alguno de ellos sí. Tienen 38, 31, 30, 28 los gemelos, y después tengo una niña que tiene un problema de capacitación, porque no puede leer y no puede escribir; ella tiene 20 años. Ella es el amor de mi vida.

¿Alguna vez pensaste en irte a Argentina a vivir con tu hijo?

No. Estuve en Brasil, sí. Trabajé en la ciudad de Pelotas. Siempre extrañando a mis hijos y a mi señora. Si vos encaras las cosas y no te responden… uno se cansa. 

Mirá que no soy ningún santo, me mandé un par de macanas, y vinieron a decirle a ella, y ahí se quemó roma: “me ganaste por 5 minutos, porque si vos no hubieras agarrado a Raúl, me lo quedaba yo”, a mi señora le dijo…

¿Cuándo fue eso? ¿A los 39 años de casados?

No, antes. 

No me arrepiento de haberme casado, porque me sentí muy feliz. Y a su vez, también ella se sintió feliz. ¿Sabes lo que es sacarla en una limousine y de ahí a Carrasco? Bárbaro, genial. Pero después se sentía sola porque yo me iba a navegar. 

Si hay algo que me encanta, es el mar y los barcos. Pero ahora no lo puedo hacer, porque no tengo ni la libreta de navegación, ni el pasaporte, me sacó todo.

Pero, ¿se los pediste?

No, nunca lo intenté porque sé que no me los va a dar. Tendría que ir a Prefectura y decir que necesito una libreta y el pasaporte. Lo que pasa que a veces no tengo ganas; camino todo el día de acá para allá, voy y vengo, me quedo acá.

Machado acota: Bueno, tampoco hay que 
bajonearse, ni ir para atrás.

Responde Raúl: No, yo te entiendo Machado, pero sabés lo que pasa, te cansa.

Machado comenta: Mirá que ella (en referencia a mí, quien entrevistaba) debe ser una psicóloga, pero yo sé hablar también. Eso es lindo, entenderse con la gente. Tampoco vamos a entregarnos, yo no estoy viejo. No sé cuántos años tengo, ya perdí el almanaque.

¿Estuviste en algún Refugio?

Estuve en A Redoblar, en Corea, y después me querían mandar para atrás del Mercado Modelo. Pero ahí dije “no, no va más”. Si tu dejas el celular, el anillo, las medias o algo por el estilo, te lo llevan. Hasta los calzoncillos me llevaron.

Machado comenta: Hay refugios buenos y refugios malos. Hay mucho pastabasero. Y, uno como veterano ya no tiene ganas. Sentate Carlitos que estamos charlando con unos compañeros de trabajo.

¿No hay cuidadores?

Sí, hay. Paysandú y Convención, A Redoblar. Un día me agarró mal, y le golpee la puerta y le digo: "acá estás vos jugando con la computadora y las cuatro chicas tomando mate y comiendo bizcochos. Acá se va todo el mundo, te llevan lo que quieren". Yo no le toco nada a nadie. Y me molestó. 

Estuve un año, después me volví a ir y me vinieron a buscar las muchachas del MIDES. Cuando vienen nuevamente, les dije: “no, no quiero ir”. 

Hay una falta de respeto total. A mí me mandan a hacer una limpieza en los baños, o limpiar el dormitorio… el dormitorio es de aquí a la esquina, 55 personas eran.

Ahora me vine para acá porque hay un señor mayor que no puede caminar, y lo estoy ayudando. Si quiere orinar, tengo que agarrarlo del brazo y llevarlo a la volqueta para que haga sus necesidades. 

Yo antes iba a dormir al Refugio y después volvía, pero ahora me quedo acá.

Y en invierno, ¿cómo haces con el frío?

Y... acá en la calle me robaron la manta, el otro gorro. Yo lo lamento por él, que no puede caminar.

Machado acota: Es brava la calle Victoria, y más 
para nosotros que estamos viejos.

¿Él tampoco quiere ir al refugio?

Tampoco. Ni saber. No sé qué judeada le hicieron, pero no quiere ni saber. Es menor que yo. ¿Viste cuando te rezagueas de algo y después no queres saber nada?

¿Y las chicas del MIDES son bien?

Sí, conmigo sensacional. Silvana es una, la otra creo que Verónica. A mí me tratan bárbaro. Además, no me llaman por mi nombre, me llaman por mi apellido: Otero.

Mirá mis manos lo que son. ¿Sabés de qué tengo las manos así? Porque agarro alguna changa de albañilería y no puedo usar guantes porque me queda molesto.

Tengo neumonía, uso medicación y eso.

Yo iba a Alcohólicos Anónimos allá en la Aduana. Una mesa grandota. Había un gaucho grandote, pero grande, grande, tomando mate. Después que habló lo que tenía que hablar, se había acostado con le hija, con la madre, la vecina.

Un día, cuando vengo por San José, a la altura de Río Branco, miro y digo: “no, no puede ser”; estaba metido en un boliche con un vaso de caña. Me puse al lado de él, y me quedé. Le digo: “no te preocupes que yo no te voy a andar diciendo qué hacer”. No tenía nada para decirme. Me tomé mi copa y me fui.

No volví a ir más.

Yo si te escucho, lo hago para entenderte, para comprenderte. Entonces ta, si vos me mentís a mí…


jueves, 23 de octubre de 2014

¿Cómo es la situación en la región?

Los últimos estudios estadísticos realizados por CEPAL respecto a los índices de pobreza e indigencia en América Latina corresponden al año 2012, e indican que hubo una reducción en este último año.





Caricias de la mañana

En la Usina Cultural de Casavalle personas en situación de calle compusieron, grabaron y filmaron el videoclip de una canción sobre la forma en que viven.

El tema ·Caricias de la mañana" nació en el taller de música del Centro Diurno Urbano, que depende de la Dirección Nacional de Cultura. Allí ofrecen talleres de expresión artística a personas en situación de calle.

En total participaron 20 personas que viven en la calle. Algunos cantando, otros tocando instrumentos y en la filmación del video.

El autor de la letra de la canción fue Guillermo Rodríguez, que vive frente al Hospital de Clínicas hace tres años y trabaja como albañil y cuidacoches.

Él siempre escribió versos pero nunca había grabado una canción y mucho menos un videoclip. "No me ayudó a progresar, pero sí en lo espiritual y lo intelectual, porque me hizo pensar que puedo seguir haciéndolo, que voy a seguir haciendo canciones. Me ayudó a creer en mí y en las personas que tuve alrededor", dijo.




Muy bueno; realmente conmovedor.



Fuente: www.subrayado.com.uy

lunes, 13 de octubre de 2014

¿Cuál es la situación en nuestro país?

El Instituto Nacional de Estadística uruguayo realiza un estudio anual para el porcentaje de hogares que no superan la Línea de Indigencia (LI) en nuestro país.

En tanto el corriente año sigue en curso, aún no están disponibles las cifras correspondiente al 2014. No obstante, compartimos la siguiente información para ubicarnos en la realidad social de Uruguay:


Hogares

A 2013, 0.3% de los hogares del país, se encuentran en situación de indigencia. Valor similar al presentado en 2012.

Esto quiere decir que, cada 1000 hogares, 3 no superan el ingreso mínimo previsto para cubrir las necesidades alimentarias básicas de sus miembros.

En Montevideo y en las localidades mayores de 5.000 habitantes, la la incidencia de la indigencia en hogares se mantiene, en promedio, igual que en 2012. En tanto en las localidades del Interior de menos de 5.000 habitantes la indigencia pasa de 0.2% en 2012, a 0.4% en 2013. En las zonas rurales, en cambio, se observa una disminución de este indicador con respecto al último año: de 0.3% a 0.2%.

Si se observa la indigencia a la luz de variables como la edad y el sexo del jefe del hogar, se constata que son los niños los más afectados por la pobreza extrema en todas las áreas geográficas. Los hogares con jefatura femenina presentan mayor nivel de indigencia que los hogares encabezados por varones en todas las áreas geográficas consideradas.

Personas

A 2013, la incidencia de la indigencia en personas para el total del país, se ubica en 0.5%. Es decir, que cada 1.000 personas, 5 no alcanzan el ingreso mínimo previsto para cubrir las necesidades alimentarias básicas.

Si bien para el total del país se mantiene el promedio del nivel de personas por debajo de la LI, observado en 2012, existieron mutaciones a nivel de área geográfica durante 2013.

Se observa una disminución del indicador en las localidades del Interior habitadas por 5.000 personas o más, y en las zonas rurales; al tiempo que existe un aumento en la capital y en las localidades del Interior de menos de 5.000 habitantes

Nivel de indigencia diferenciado por grupos de edad para la totalidad del país en el año 2013:

Menores de 6 años: 1.4%
Entre 6 y 12 años: 0.9%
Entre 18 y 64: 0.4%





Definición indigencia: Real Academia Española
Fuente: INE